sábado, 13 de marzo de 2010

EL SEÑORITO: BIEN DE INTERÉS CULTURAL

La Sra Esperanza Aguirre se equivoca declarando a la Tauromaquia, Bien de Interés Cultural; porque lo que realmente forma parte de nuestra cultura, es el culto al señorito; osea, encumbrar a un señor (o señorito) para lamerle el culo colectivamente.

Para ello, se elije al animal adecuado: apariencia peligrosa pero inofensivo en el fondo. Y cual San Jorge y el dragón, pagamos (y subvencionamos) un matador para que libre a la humanidad del peligro que para ella representa, un toro bravo. Se podría elegir a un rinoceronte (que tiene menos cuernos); pero es peligrosos. Se podría elegir a un tigre (que pesa mucho menos) pero es un depredador y, como tal, mucho más peligroso aún. Así pues elegimos un animal, típicamente presa, que por tamaño y cornamenta parece peligroso, pero su experiencia en atacar la hierba de la que se alimenta y su inexperiencia en la plaza, hace que solo lo convierta en peligroso, la torpeza del matador.

Pero, además de exigir inexperiencia a los toros, para gozar de ventaja en la “lucha”, el matador se rodea de auxiliares que le ayudan a recibir al toro y quitarle fuerza para que le sea más fácil lucirse. Por cierto; muchos pensarán que todos; tanto torero como subalternos, cobran igual; ya que todos “se juegan la vida”. Pues no; los auxiliares cobran una miseria, mientras “el maestro”, “el señorito” se forra de millones antes de cumplir los treinta años.

Pero este culto al señorito, sale de los límites de la plaza. Los taurinos ven completamente normal que un torero cobre una fortuna y ellos paguen cara sus entradas, ya que “se juega la vida”; ¿y no se juega la vida mucho más la policía?, ¿los bomberos?, ¿los corresponsales de guerra?, ¿los artificieros?, todos los que luchan contra ETA o las mafias del narcotráfico?. Si la fama, la fortuna y el casarse con duquesas estuviera en relación al peligro que se corre en el desarrollo de un trabajo, los toreros estarían a la cola de un montón de profesiones. ¿No es eso culto al señorito?.

Es que los toreros son artistas, dirán algunos; ¿más que los escritores, poetas, músicos, escultores, pintores, etc, de nuestros país?. España no está bien; Europa sigue empezando en los Pirineos. No es normal que se encumbre a toreros por encima de otras artes y otras profesiones.

Mientras que Dña Esperanza Aguirre declara Bien de Interés Cultural la tauromaquia, cientos de Españoles tratan de librar a la humanidad de dragones infinitamente más peligrosos que los toros: me estoy refiriendo a los científicos que tratan de librarnos del SIDA o el cáncer por una beca de mierda. Quizás sea porque el SIDA no tiene cuernos ni pesa 500 Kg.

La tauromaquia es seña de nuestra identidad; dice usted, Dña Esperanza. ¿Y que será lo próximo que a declarar BIC?, ¿el cocido madrileño o el chotis?,

¡Con la cantidad de parados que hay en nuestro país!, ¡con la que está cayendo! ¿no tienen, nuestros políticos, nada más importante que hacer que declarar la tauromaquia Bien de Interés Cultural?.

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